IEBSchool - La Escuela de los Negocios y los Emprendedores

Contenido destacado del mes

PAU GASOL, UN EJEMPLO A SEGUIR

La deportividad en la empresa Traigo al blog copiados exactamente los consejos de Pau para replicar en el entorno empresarial los valores de deporte. ¿Todos? No, dejemos fuera la competitividad extrema y la soberbia que son necesarios en los profesionales … [ leer más ]

Lo más leído

Tags

PAU GASOL, UN EJEMPLO A SEGUIR

12 febrero, 2021, en Sin categoría por Paula María Fernández Leal


1 Star2 Stars3 Stars4 Stars5 Stars (No Ratings Yet)
Loading...

La deportividad en la empresa

Traigo al blog copiados exactamente los consejos de Pau para replicar en el entorno empresarial los valores de deporte. ¿Todos? No, dejemos fuera la competitividad extrema y la soberbia que son necesarios en los profesionales deportivos de élite, pero quedémosnos con el resto Esos valores, como todos podréis suponer, no benefician solo a las competiciones deportivas. Todos deberíamos jugar, trabajar y vivir con deportividad. Fundación Gasol

En el deporte, los comportamientos antideportivos son fáciles de detectar: una patada, un insulto. ¿Y en la empresa? ¿Qué actos merecerían una falta? Una actitud antideportiva en el ámbito profesional es aquella que no contribuye al buen funcionamiento de la empresa y al bienestar de sus trabajadores. Un ejemplo es faltar al respeto a P1040277tus compañeros de trabajo o incumplir los estándares y valores que tu empresa representa.En el extremo opuesto, un ejemplo de comportamiento virtuoso tanto en el deporte como en la empresa es el respeto por la puntualidad. En el deporte profesional se hace mucho hincapié en eso. La impuntualidad es considerada una falta de respeto, un acto egoísta hacia tus compañeros. No faltan aquellos a quienes no les hacen ni pizca de gracia esas situaciones de tardanza, y la mayoría de ellos las penalizan de forma abierta.

Cuando te convoquen para una reunión o una llamada, recuerda que llegar puntual es una deferencia hacia la persona o personas con las que has asumido ese compromiso. El tiempo es nuestro bien más preciado y debemos tratarlo como tal, y no desde un punto de vista egoísta, sino respetando el de los demás.

Otro ejemplo de aplicación de un valor deportivo al entorno laboral es el de la comunicación clara, cercana y eficiente, algo que siempre abunda en los equipos unidos.

“Hacer la guerra” cada uno por su lado nunca es beneficioso para las empresas ni los equipos. Cuando notes que algo va mal, háblalo; no hay que mirar hacia otro lado y esperar que se solucione solo. Haz el intento de conectar con los miembros de tu equipo, interésate por ellos.  Si te acercas a alguien para preguntarle cómo está o qué le preocupa, esa actitud que transmites es contagiosa y crea un sentimiento de unidad que os ayudará a resolver mejor las situaciones adversas que vendrán en el futuro. Además, es muy probable que, cuando tú tengas un problema, esa persona se sentirá con más comodidad y confianza para ayudarte. Si cuando un compañero o compañera pasa un momento complicado, cosa inevitable, eso te importa lo suficiente como para empatizar y preguntarle cómo está, tu equipo se estará fortaleciendo.

La creación de una cultura de respeto, comunicación y empatía es, a mi juicio, una característica clave en el éxito de los grandes equipos.

Si se te ocurre o te viene a la mente algún otro ejemplo de actitud deportiva o antideportiva en la empresa, te agradecería mucho que lo compartieras conmigo.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

comentarios para esta entrada