IEBSchool - La Escuela de los Negocios y los Emprendedores

Contenido destacado del mes

El Neuromarketing se cuela en el concierto de U2

El Neuromarketing nos ayuda a identificar qué es lo que emociona a las personas, los colores que se asocian a determinados sentimientos, los sonidos que nos llegan de forma intensa ( ver:  http://www.lavanguardia.com/vida/20151006/54437912911/feto-musica-semana-16.html ).   El Marketing experiencial va un … [ leer más ]

Lo más leído

Tags

Hacer política usando técnicas de Neuromarketing

23 septiembre, 2015, en Sin categoría por Montse Artigas Martínez
Tags: ,

1 Star2 Stars3 Stars4 Stars5 Stars (No Ratings Yet)
Loading...

LA ACTUALIDAD MANDA

La política queda en tablas.

Todas las campañas electorales son emocionales, apelan al voto emocional. De ahí que los resultados electorales hayan sufrido una fragmentación “emocional”.

Pablo Iglesias

Líder de Podemos

 

Ni todos quieren separarse de España, ni todos están satisfechos con permanecer en ella.

Se ha desvirtuado la esencia misma de lo que deberían ser procesos electorales con exposición de propuestas, planes de gobierno, debates de altura sobre las soluciones a los problemas de los ciudadanos y otros tan importantes de ámbito global y nos han llevado a campañas sensacionalistas, donde se “crean noticias” donde no las hay, en las que se emplea el factor miedo, la guerra sucia, los ataques, las ofertas que no se cumplen y la rumorología.

Se manipulan informaciones, como el tema del “corralito”, la pérdida de nacionalidad y otras lindezas de unos y de otros y han logrado que sean escasos los buenos políticos haciendo buena política. Todo y con eso los resultados han sido repartidos a partes iguales. La emoción de unos y otros ha podido a la razón.

¿Cómo se construyen campañas ganadoras, inteligentes, basadas en estrategias, tácticas, operaciones y logística modernas, probadas como exitosas en muchas partes del mundo?

Las campañas de hoy son ante todo, procesos emocionales y guerras de percepciones, en los que gana aquel, que para el día del voto haya llegado a tocar e impactar emocionalmente a los electores, teniendo en cuenta lo que la gente quiere, siente y hace.

No todos quieren escuchar lo mismo, ni ser contactados de la misma manera. Para poder conseguir este objetivo es importante que aprendamos a emplear el Neuromarketing.

Lo primero que se debería hacer es realizar un correcto planeamiento estratégico de campaña, que debe quedar plasmado en un documento, que pocas veces se hace, y que por no tenerlo, o no saberlo hacer, se cae muchas veces en improvisaciones y corremos sobre la agenda que nos plantean nuestros adversarios o los medios de comunicación, por no hacer inteligentemente una agenda propia y saberla ejecutar.

Hay que tener respuestas sobre ¿dónde estamos?, ¿a dónde queremos llegar?, ¿cómo hacemos para llegar? y poder definir la estrategia y tácticas, planes de contingencia, tiempos, movimientos y especialmente el mensaje central, corto, objetivo y certero, que toque las emociones de la gente.

Debemos conocer y emplear el Neuromarketing, para entender cómo reaccionan los seres humanos frente a la inducción de percepciones, las emociones y los procesos comunicacionales, para saber “tocar el botón de compra” del elector y especialmente comprender cómo en el cerebro se han superpuesto progresivamente tres niveles que funcionan de manera interconectada, citando a Braidot: cerebro reptiliano, sistema límbico y córtex o cerebro pensante. En estos niveles radican las necesidades humanas, a cuya satisfacción apunta el Neuromarketing y nuestro objetivo, que es su posterior conversión en deseos y demanda.

Para todo esto es muy importante manejar investigación cuantitativa y cualitativa, valiéndonos de encuestas bien trabajadas, focus groups productivos y entrevistas a profundidad, para conocer muy bien a nuestro electorado, su entorno, sus motivaciones, sus temores, sus aspiraciones y sueños y valernos también de otras herramientas modernas e impactantes como las resonancias magnéticas funcionales por imágenes (fMRI), donde en cada exploración podemos ver cómo y dónde se activa el cerebro ante cada estímulo mientras éste trabaja.

¿Y ahora qué?

 

 

 

 

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

comentarios para esta entrada