IEBSchool - La Escuela de los Negocios y los Emprendedores

Contenido destacado del mes

COCHINILLO ASADO EL PLATO TÍPICO DE NUESTRA GASTRONOMÍA

COCHINILLO ASADO, PLATO PRINCIPAL DE NUESTRA GASTRONOMÍA Hoy vamos a tratar nuestra especialidad y por la cual cada vez más clientes vienen a visitarnos el Cochinillo Lechal asado en horno de leña gastronomía tradicional. Hoy les voy a enseñar un poco … [ leer más ]

Lo más leído

Tags

Productos que mas me gustaron de Alimentaria

18 noviembre, 2015, en Restauracion por maria de la iglesia gonzalez
Tags: , , , ,

1 Star2 Stars3 Stars4 Stars5 Stars (No Ratings Yet)
Loading...

Lo prometido es deuda, y más vale tarde que nunca. Os debo un post sobre cosas interesantes que vi en la pasada edición de Alimentaria… y que siguen hoy de plena actualidad, por supuesto. Vamos a ello:

1. “La” fruta

Si tuviera que elegir una sola novedad de la pasada edición de Alimentaria, lo tengo claro: la fruta congelada de Nice Fruit. Seguro que muchos la habréis visto en reportajes en televisión, pero os aseguro que no hay nada comparable a probarla. Me metí un gajo (previamente descongelado, claro) de naranja en la boca y se me saltaron literalmente las lágrimas. ¡Qué sabor, oh Dios!! Seguí con un trozo de melón, otro de piña… Y entendí que hasta entonces no había comido fruta de verdad: intensamente dulce, jugosa, fresca, deliciosa. Un auténtico producto gourmet en toda regla.
Y todo gracias a los avances de la I+D, que han dado lugar a un proceso físico que se aplica la fruta, sin ningún componente químico, de modo que ésta queda lista para ser congelada en el punto de origen, en su momento óptimo. Y conservando intactos su sabor y propiedades ¡hasta tres años!
Toda una revolución, porque de este modo la fruta y hortaliza (sí, también se congelan hortalizas con este sistema) que se produce a nivel local puede a cualquier país del mundo, en cualquier época del año. La fruta ya está pelada y cortada, y basta con dejarla descongelar a temperatura ambiente durante 40 minutos. Toda una innovación a seguir de cerca… y made in Spain, oigan.

2. Las chuletas maduradas de Pujol’s

Carne premium de otra dimensión….

Les conocí en Gourmets y les volví a ver en Alimentaria. Me quedé de nuevo fascinada y boquiabierta contemplando esos enormes chuleteros marmóreos de grasa infiltrada que harían salivar hasta a un vegetariano irredento. Pero lo mejor es oír la historia que hay detrás, ya que la carne de Pujol’s, destinada a las mejores mesas, está madurada como ninguna otra en el mundo. Un proceso que combina tres pasos en la propia cámara (luz ultravioleta + ozono + sal del Himalaya, así, como lo oyen) da lugar a piezas de carne de la máxima calidad, tiernas, jugosas y con un sabor óptimo. 
La luz ultravioleta en la cámara de maduración inhibe el crecimiento bacteriológico. El ozono, por su parte, puri­fica el aire destruyendo las bacterias y eliminando los malos olores, logrando un sabor más puro. Y la sal del Himalaya ayuda a controlar la humedad en la sala. Técnicas sumamente avanzadas aplicadas a una carne cuidada desde origen, ya que proviene de animales seleccionados de proveedores de confianza, y alimentados con pasto o grano.

3. El pastel de chocolate de Erlenbacher

El impresionante pastel de chocolate de Erlenbacher


Cuando voy a las ferias de alimentación (y voy a muchas) me pongo morada a cosas buenas, lo reconozco. Y otras menos buenas, para qué nos vamos a engañar. Pero una es educada a la par que curiosa y acepta probar todo lo que le ofrecen, por si acaso. Innumerables veces me han ofrecido todo tipo de variedades de pastelería congelada, bollería y tartas precortadas. Que sí, que están muy bien, que les salen cada vez mejor, pero que se quedan “ahí”. Mi gran sorpresa en la feria vino cuando probé las tartas de Erlenbacher, y ahora puedo dar fe: son de otra dimensión. Buenas no, lo siguiente. Y sí, es pastelería industrial, pero de excepcional calidad. Habiendo estas cosas, que sólo hay que dejar descongelar, ¿por qué muchos restaurantes nos torturan con tartas resecas, gomosas y muchas de ellas causantes de una auténtica oclusión intestinal?¿O esos coulants infames en los que caemos los golosos como pánfilos una y otra vez?
Déjenme destacar, entre el amplio surtido de esta casa alemana, el pastel de chocolate fundente “tout au chocolat”. De morir literalmente, y probablemente la mejor tarta industrial que he probado hasta la fecha. Un chef un pelín listo puede crear un postre bestial con ella y quedarse tan ancho. Ay, cuántas posibilidades veo a este producto… De momento, acaba de ganar las tres estrellas, la máxima distinción, en el en el certamen Superior Taste Award del International Taste & Quality Institute (iTQi), donde el jurado está formado por cocineros y sumilleres independientes, que juzgan el sabor puro y duro. Ahí es ná.

4. Los panes de Triticum

Ya os he hablado alguna vez de esta joya de la gastronomía: existe el pan artesano, el industrial, el congelado… y lo de Triticum es de otra dimensión, de arrodillarse ante cada barra, el aroma, la textura, los recuerdos… Ay.
Xevi Ramón y sus chicos, todos jovencísimos, brlllantes y entusiastas por su trabajo, me abdujeron en su coqueto stand de aire vintage y ahí fue el acabóse. Además de contarme sus mil y un planes, me dieron a probar todos los nuevos productos que vende en sus tiendas, a cada cual más rico, sano y fascinante: cereales, la repostería artesana (los delicados financiers, los tradicionales carquiñols, las galletas caseras y otras delicias de mantequilla pura), las cocas, ¡los chocolates! (Valhrona, of course), las harinas y panes rallados… Todo maravilloso, con un look retro muy cuidado.

Los nuevos panes de Triticum para la restauración: negro, de vino y de té verde.  Toda una experiencia sensorial

Pero dejadme que os hable de sus inconmensurables panes... que no en vano están en las mesas de los restaurantes estrellados y soleados. Puro goce para los sentidos. Como el Pan negro ilustrado, con harina integral de centeno, malta negra, canela, naranja confitada, anís, lavanda y jengibre; o el fragante Pan de vino hecho para El Celler de Can Roca y que costó tres años de pruebas, o el original Pan de té verde matcha, con té verde y piel de naranja confitada, hecho para Rodrigo de la Calle, nuestro chef gastrobotánico, y que resulta sorprendente por su color verde intenso y por ser muy aromático, refrescante y agradable.
Y sí: son panes artesanos… congelados y para la alta restauración. Sólo por probarlos mereció la pena el viaje a Alimentaria.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

comentarios para esta entrada