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Una reflexión necesaria de la era del selfie

25 enero, 2017, en Arte, Comunicación Cultural, Patrimonio por Ignacio Granero
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El 18 de enero se celebró una nueva edición del #MuseumSelfie, una de los acontecimientos que, aunque parece que no se siga con la intensidad de sus primeros años, sigue teniendo cierta fuerza entre las instituciones culturales. Sin embargo, me gustaría destacar otra noticia de la semana relacionada con los selfies y los lugares culturales.

Estos días ha salido a los medios los montajes fotográficos que ha realizado el artista satírico israelí Shahak Shapira bajo el proyecto que denomina Yolocausto. Este creador se ha fijado en la cantidad de imágenes que los turistas toman cada día de su estancia en uno de los puntos más icónicos del nuevo Berlín: el Monumento a los judíos de Europa asesinados, obra del arquitecto Peter Eisenman. Este espacio lleno de bloques de granito es uno de los lugares más fotografiados de la capital alemana por los más de 10000 turistas que pasan por allí cada día. El artista se queja del comportamiento irrespetuoso de los visitantes, que utilizan el Monumento a los judíos como un marco para las poses de sus fotografías. Para ilustrar su protesta Shahak Shapira ha cogido los selfies y demás fotografías en Redes Sociales abiertas como Facebook e Instagram, pero también en aplicaciones para buscar pareja, como Tindr y Grindr. En estas imágenes seleccionadas destacan todo tipo de gestos irreverentes, de personas que no respetan el significado del memorial. Shapira ha reutilizado las imágenes y ha situado a sus protagonistas dentro de fotos históricas de los campos de concentración. Así pretende que esos turistas (y el resto de la sociedad) tomen conciencia de la inoportunidad de sus gestos en un espacio vinculado a la memoria del Holocausto.

Foto de Shahak Shapira en la web Yolocausto.de

Foto de Shahak Shapira en la web Yolocausto.de

Proyectos artísticos como el de Yolocausto son la respuesta a determinados comportamientos de público y turistas, los cuales acaban empujados por las guías y las modas, sin informarse adecuadamente qué conmemora cada monumento y acaban frivolizando la naturaleza del espacio cultural. Además, desde hace años nos hemos subyugado a las nuevas tecnologías y queremos dejar constancia de nuestro paso por el lugar turístico antes que comprenderlo o sentirlo. En el caso del monumento al Holocausto de Berlín podemos pensar que la concepción abstracta de Einsman hace que no se entienda su sentido original de homenaje al pueblo judío. Pero en los últimos días he escuchado y leído comentarios similares sobre selfies de turistas sonrientes en campos de concentración. Como nota personal, paso varias veces a la semana delante de la fachada de la Pasión de la Sagrada Familia y veo como los turistas se hacen selfies ante el Cristo atado a la columna, la única figura del conjunto que está a la altura del espectador; aunque no se sea creyente, me sigue chocando la gente haciéndose fotos sonriendo ante una imagen ue representa a un ser humano torturado.

Foto de Shahak Shapira en la web Yolocausto.de

Foto de Shahak Shapira en la web Yolocausto.de

Todavía vivimos en un momento en la que estamos aprendiendo cómo utilizar las RRSS y todos los accesorios y expresiones asociados a ellas. Nos hemos acostumbrado a bajar la mirada a la pantalla aunque tengamos delante de nuestros ojos la belleza de la obra de arte; nos hemos habituado a hacernos selfies y a utilizar –y sobrevivir a- los palos selfie. Pero nos queda encontrar los modos adecuados para educar y educarnos para respetar los espacios que visitamos. Ya ha pasado con los mencionados palos de selfie, con las polémicas con Pokemon Go. Los nuevos avances tecnológicos vendrán con sus nuevos problemas, a los que les habrá que dar nuevas respuestas. Y la educación y la empatía tienen que formar parte inevitablemente de las soluciones para que podamos entender y respetar los bienes patrimoniales. ¿Estamos preparados como sociedad para este desafío? ¿Y los profesionales de la comunicación del patrimonio, cómo debemos trabajar para contribuir a mejorar en este aspecto?

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