IEBSchool - La Escuela de los Negocios y los Emprendedores

Contenido destacado del mes

TRANSFORMACIÓN DIGITAL Y GESTIÓN DEL AGUA

¿Cómo la #innovación y la #tecnología pueden ayudar a un sector tan importante como el agua a sobrevivir a corto plazo? La clave la encontramos en la #TransformaciónDigital. A lo largo de este artículo, daré unas pinceladas sobre los principales … [ leer más ]

Lo más leído

TRANSFORMACIÓN DIGITAL Y GESTIÓN DEL AGUA

4 noviembre, 2020, en Sin categoría por Ignacio Torres


1 Star2 Stars3 Stars4 Stars5 Stars (No Ratings Yet)
Loading...

¿Cómo la #innovación y la #tecnología pueden ayudar a un sector tan importante como el agua a sobrevivir a corto plazo? La clave la encontramos en la #TransformaciónDigital. A lo largo de este artículo, daré unas pinceladas sobre los principales riesgos a los que se enfrenta la industria del agua y cómo la transformación digital puede ayudar a superarlos.

El #agua, aunque cubre más del 70% del planeta, es un bien escaso y necesario para la vida, por tanto, debemos garantizar su suministro de forma segura, fiable y en condiciones óptimas de calidad. Para ello, necesitamos un modelo de gestión que permita la recogida, tratamiento, distribución, saneamiento y depuración, a través de unas infraestructuras fiables y capaces de abastecer los núcleos urbanos de forma #sostenible.

En España, el sector del agua se enfrenta a importantes #retos, algunos de estos son estructurales como el agotamiento del modelo de gestión y otros exógenos como son la crisis social y económica provocada por la pandemia #Covid-19, entre otros.

Uno de los elementos clave a la hora de planificar cualquier estrategia es considerar la variable capacidad o disponibilidad. En el caso del agua, España forma parte del grupo de 31 países con un #EstrésHídrico alto, es decir, consumimos entre el 25% y el 70% del agua total que somos capaces de almacenar. Tenemos un nivel de estrés hídrico elevado, esto es lo que llamamos escasez de agua o desertización.

El segundo aspecto que debemos tener en cuenta es analizar la trazabilidad del recurso. En este sentido, según estudios publicados por la UNESCO, el consumo de agua se ha incrementado anualmente un 1% desde la década de los 80, y se prevé que sea así hasta 2050, lo que supone un incremento del 20-30% del consumo actual de agua. Esto se debe a múltiples factores como la industrialización, o los hábitos de consumo de las familias.

A estas amenazas, tenemos que unirle las relacionadas con la enorme crisis económica y social que está provocando el Covid-19. Casi estábamos terminando de salir de la última crisis mundial, la iniciada en 2007, y ahora nos enfrentamos a una que parece si cabe más aguda. El desempleo, la pérdida de poder adquisitivo de la sociedad y la falta de fondos públicos, son algunos aspectos que afectan directamente a cómo gestionamos el agua.

La coyuntura actual y la escasez de los recursos hídricos en España, no hace más que acentuar las ineficiencias del modelo de gestión del agua en nuestro país. Uno de los motivos de esta improductividad la encontramos en la falta de #rentabilidad. En el año 2000, la UE aprobó la Directiva Marco del Agua, en la que establecía una política comunitaria en esta materia. Uno de los aspectos fundamentales de la Directiva es el principio de recuperación de costes, por el cual los costes del sistema se recuperan a través de la tarifa que pagan los usuarios. Comparándonos con el resto de países Europeos, somos el único que no cumplimos este principio, es decir, con la tarifa actual no cubrimos los costes de operación, y mucho menos los de inversión en infraestructuras.

Otro aspecto que caracteriza el sector en España es la excesiva y compleja regulación, que se extiende a través de una basta arquitectura competencial a cuatro niveles (comunitaria, estatal, regional y local). Tal y como publica PWC en un estudio para Acciona, los más de 8.000 interlocutores a nivel nacional, y su compleja maraña normativa y funcional supone una importante barrera para la inversión y la gestión, genera ineficiencias, vulnerabilidad en el consumidor, opacidad en la información y escasez de datos medibles y comparables.

Se podrían enumerar muchos otros riesgos e incertidumbres que amenazan el sector, como la atomización del mercado a nivel nacional o las divergencias en política regional, pero para finalizar la fotografía sectorial me gustaría destacar el principal riesgo, el déficit en infraestructuras. Disponer de una red obsoleta, debido a la falta de inversión y modernización de las infraestructuras, impide ofrecer un servicio de calidad, sostenible y rentable.

Además de las ineficiencias del sistema, el deterioro de las infraestructuras hídricas es el principal responsable de las pérdidas en la red (en España superan el 25% del agua consumida, muy superior a la media europea).

Frente a este panorama, ¿Qué podemos hacer?, es decir, ¿Cómo debemos actuar para construir desde hoy un sistema de gestión del agua sostenible? Desde mi punto de vista, son dos las claves que habría que afrontar. Por un lado, configurar un marco normativo e institucional adecuado que incentive la #inversión y la colaboración #público-privada, y por otro lado modernizar las infraestructuras hídricas.

Para mejorar las infraestructuras, tenemos tres alternativas. La #Tarifa que pagan los usuarios, que como hemos comentado anteriormente, España es el único país UE que ingresa menos de lo que gasta, por tanto, no dispone de fondos para invertir en mejorar la red y los recursos hídricos. La segunda vía de financiación es el #GastoPúblico, es decir, inversiones y transferencias realizadas por el Estado, que a la luz de la coyuntura económico-social que se nos avecina, parece difícil que el sector público destine más recursos de los que escasamente aportaba hasta la fecha. Por último, el sector del agua podría contar con la #FinanciaciónPrivada, que a través de la colaboración público-privada existen múltiples mecanismos para desarrollar proyectos de forma eficiente. El problema que nos encontramos en este último caso es la excesiva y compleja regulación normativa, el intervencionismo político y la basta cantidad de entes regulatorios, suponen una importante barrera de entrada para el capital privado.

Como hemos visto, el sector hídrico en España se enfrenta a dos grandes desafíos, disponer de más fondos de inversión para infraestructuras, y garantizar su sostenibilidad económica. Para ello, hace falta una planificación estratégica y económica sólida para equilibrar las necesidades de financiación con una gestión coste-eficiencia centrada tanto en la demanda como en la mejora de los activos. Para ello, necesitamos implementar medidas que permitan mejorar la eficiencia en la gestión, en este sentido, la transformación digital ofrece múltiples soluciones que permitirían una #GestiónInteligenteDelAgua.

La transformación digital está basada en la #conectividad, #escalabilidad y #optimización, permitiendo interrelacionar los elementos físicos con el mundo digital. Toda esta revolución ofrece un nuevo mundo de oportunidades, pasando de un modelo tradicional de toma de decisiones reactiva a una gestión predictiva que permite tomar decisiones con mayor criterio y precisión, a través de modelos de #BusinessIntelligence, esta es la única manera de sobrevivir en un ecosistema hipercompetitivo y en constante cambio.

Actualmente #Google está trabajando en el desarrollo de un método de predicción de lluvia basando en la #InteligenciaArtificial y el #BigData. Estos avances, nos permitirán entre otros, diseñar modelos de consumo sostenible frente a sequías. Además, el big data nos posibilita, mediante sensores, monitorizar fugas y controlar de manera inteligente las redes urbanas.

No obstante, estas tecnologías traen nuevos problemas, como son los ciberataques, para ello se necesitan soluciones de #ciberseguridad y #blockchain.

El uso de las tecnologías disruptivas de la industria 4.0 nos permite aumentar la competitividad del sector, ya que mejora la productividad a través de la reducción de costes, la eficiencia y la escalabilidad. De este modo, se podrán destinar más fondos propios a la mejora de los recursos y la modernización de las infraestructuras.

La transformación digital es la base para la revolución del sector del agua, no solo por el uso de tecnologías disruptivas sino también por el cambio de paradigma que permite configurar modelos de negocio innovadores y sostenibles.

Si somos capaces de implantar este paradigma digital, no solo en lo físico, sino en la manera en la que los técnicos y directivos piensan, actúan y toman decisiones, aumentaremos la #Resilencia del sector, y por tanto su supervivencia.

¿Cuáles son las soluciones de Transformación Digital que crees pueden ayudar al sector del Agua? ¡Todos los comentarios y aportaciones son bienvenidos!

 

 

 

 

2 comentarios para TRANSFORMACIÓN DIGITAL Y GESTIÓN DEL AGUA

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

comentarios para esta entrada