IEBSchool - La Escuela de los Negocios y los Emprendedores

Contenido destacado del mes

Tiempo: ¿Es una variable relativa?

Tiempo: ese amigo engañoso que vive a nuestro lado El tiempo, ese compañero que viene con nosotros allá donde vamos y que según le trate la vida es más amigo que enemigo o un acompañante molesto, nos recuerda incansablemente que … [ leer más ]

Lo más leído

Tags

Tiempo: ¿Es una variable relativa?

30 enero, 2018, en Deporte, Estilo de vida, Salud por Gema Martín García


1 Star2 Stars3 Stars4 Stars5 Stars (No Ratings Yet)
Loading...

Tiempo: ese amigo engañoso que vive a nuestro lado

El tiempo, ese compañero que viene con nosotros allá donde vamos y que según le trate la vida es más amigo que enemigo o un acompañante molesto, nos recuerda incansablemente que todo lo que disfrutamos ya pasó pero también, como un bálsamo calmante, nos libera de todo lo malo que desafortunadamente tuvimos que pasar.

Son las 6 de la mañana de un día “normal“, de esos que como clones se suceden a nuestros ojos. Hoy he comenzado el día dispuesta a trabajar en mi trabajo normal, interactuando de manera normal con mis normales amigos y compañeros de trabajo y desempeñando una labor rutinaria normal de esas, que cuando las llevas a cabo, de normales que son, son aburridas.

Sé que es muy pueril que os diga esto, pero desde que soy pequeña, tengo unas grandes expectativas sobre cada uno de los días que van conformando mi vida. Siempre es necesario que algo suceda para motivarme y si ese “algo” no es extraordinario, intento crearlo. A veces me sale bien y tengo uno de esos días en los que me siento feliz de manera natural y otros, que también los tengo, todo va al revés y es “UNO DE ESOS DÍAS“, donde te gustaría rebobinar.

Y cuando esto último sucede siempre me digo “¿y por qué no sales a correr? Sabes que eso te ayuda y bla bla bla“. Pero ¡ay amigos! ¿cuándo? ¿dónde encuentro el momento? No tengo tiempo. Y es aquí donde me encuentro con la madre de todas mis excusas: “No tengo tiempo para …….”. Te dejo rellenar los puntos suspensivos, ya que aquí cada uno tiene sus verbos favoritos y no debo ser yo quien te quite el placer de encontrarlos.

Pues aquí viene la buena noticia; el tiempo se estira, es flexible, es como un contorsionista que se adapta al espacio que tiene por pequeño que sea y que milagrosamente hace parecer que los minutos y horas del día son más de los que son. Y a mí particularmente esto me ayuda a luchar contra la pereza y las excusas a la hora de correr. Así que hoy, que es uno de esos días que tengo que automotivarme para hacer una de las cosas que más me gusta, que es correr, te cuento cómo lo hago yo para buscar el momento:

5 Técnicas para encontrar tiempo debajo de tu alfombra personal y afrontar las excusas

  1. No pienses lo que te va a costar salir a correr, piensa en cómo te vas a sentir después. Esa sensación, sin duda, no tiene precio.
  2. Deja la ropa preparada en tu dormitorio para que sea lo primero que veas cuando te despiertes. Te mirará retadora. Además, tampoco dejaste la del trabajo preparada, así que ……
  3. Si vives con alguien y sales a correr por la mañana, encárgate de decirle bien claro “Mañana voy a salir a correr“. Asegúrate de que él o ella tiene claro que a menos que suceda un terremoto, eso es lo que vas a hacer. En este punto, seguramente lo tiene más claro él o ella que tu, pero de eso va este juego.
  4. Prométete un pequeño homenaje después de la carrera. Si lo tuyo son las tostadas de nutella, a por ellas. De esta manera te sentirás menos culpable pero… ¡ay de ti si decides comerlas sin haber movido un músculo!
  5. Y después, habla, habla mucho sobre la satisfacción que te ha producido enfrentarte a ti mismo y ganar a la pereza y de los beneficios que tiene correr. Seguro que alguien verá en ti una inspiración. Tu sabes que al final no te ha costado tanto, pero el otro te admirará igualmente, ¿no es genial tener un club de fans?

el tiempo

Y si lo tuyo no son las mañanas, escápate a medio día durante la hora de la comida, por la tarde después de salir a trabajar, por la noche después de acostar a los niños o a la hora de pasear el perro.

El tiempo se estira y lo mejor de todo, es que no tienes que hacer demasiados preparativos para poder salir a hacer unos kilómetros. Tus zapatillas y tu. Así que de verdad que es una cuestión de tiempo lo que te frena de disfrutar de tu actividad favorita?

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

comentarios para esta entrada