Las mejores hidratantes para veganos

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Ataviada con unos jeans, suéter negro ceñido y un collar de jade, la artífice de Handmade Beauty, Diana Burillo, confiesa su veganismo, habla de su empresa y adelanta las últimas novedades en belleza natural.

Invitación para un ritual de manicura en Handmade Beauty

Invitación personal de Handmade Beauty para un ritual de manicura

Con su lema “mejorar el mundo empieza por ti”, Diana Burillo anhela contagiar su estilo de vida consciente basado en alimentación ecológica y belleza orgánica. Mismos principios que destila su empresa, cuya génesis en 2011 despertó en España la oferta de cosmética eco. Los esmaltes de uñas sin tóxicos fueron su primera hazaña. Supuso el auge de los nail bars en Madrid. “Hay que ser consecuentes de principio a fin. En mi centro hasta las toallas son orgánicas”, confiesa. Este concepto íntegro la llevó a prescindir del packaging en sus productos para evitar su deshecho.

“Mi objetivo es sanar”, admite. “Todo empezó cuando estudié cocina en Le Cordon Bleu. Ahí agarré conciencia de dónde procedía la comida”. Tras un duro enfrentamiento emocional, se replantea su dieta y descubre los superalimentos. El mundo vegano la fue empujando hacia la cosmética sin percatarse. “Si estaba cuidando mi alimentación era ilógico no preocuparse de cómo trataba mi piel”, explica. Burillo también insiste en la importancia del equilibrio. El deporte y compromiso con la sostenibilidad se vuelven motivaciones indispensables.

“Soy consecuente con lo que trato de implementar en la marca pero no soy una vegana radical; si tengo que ir a una cena y tomar queso, lo hago”, sentencia.

Originario de su México natal, el tepezcohuite se convierte en su materia prima estrella, presente en su línea corporal de regeneradores. “Es magnífico porque cura, a nivel tópico, heridas y magulladuras”, razona. Su equivalente a nivel europeo sería la árnica, planta medicinal que “mitiga hemorragias internas y sana órganos”. Diana reitera que el verbo “sanar” le encanta. Ahora se entiende que su cosmético favorito sea un balm hecho a base de ambos ingredientes.

Ella es fan de los aceites y mantecas vegetales. Contraria al mito de su comedogenia, expone su visión: “para que sean buenos tienen que ser en presión en frío y cien por cien puros, sin fuente de calor, ni alterados ni diluídos”. Desmontamos su secreto de belleza: el hidrolato de flores. Una esencia floral que hace labores de tónico, sin resecar. Como rutina diaria, “me lavo el rostro, me aplico la esencia y luego el aceite. Suelo alternar jojoba y rosa mosqueta. No me echo más cosas”.

Cuando llegó era un tabú hablar del tema pero, según ella, hasta los hombres, asignatura pendiente en la industria, “cada vez se cuidan más”. Ellos suponen mayoría clientelar en su centro de Xiquena, Madrid. Y no le extraña. “Ofrecemos un tipo de belleza muy enfocado a lo natural donde la fitoterapia europea es la base de mis productos”, subraya. Entre los superventas masculinos, destacan los All in one, como el de tomate y zanahoria.

Y llega el turno de las primicias. En sus próximos proyectos, además de la Fundación Handmade Beauty, Diana demuestra ilusión por el lanzamiento de Beauty Roots, “la nueva línea de alta gama que saldrá a la venta el año próximo”. Con el gradual interés hotelero en sus tratamientos, su recién estrenado champú de ortiga convertido en bestseller y la gama de lips and cheeks próxima a salir, Diana Burillo continuará removiendo conciencias sin recurrir a los parabenos.

Cómo conseguir la manicura perfecta

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¿Por qué no dotarlas de un ritual propio? Nada lo impide.
Pero sí alguien, nosotros. Merecen tanto mimo como esa “beauty
mark” bien situada. Derrochan sensualidad, tratémoslas como tal.

Tú también puedes lucir unas uñas perfectas

Ritual para obtener una manicura perfecta

Las uñas, ese gran olvidado en nuestra rutina diaria. Les debemos un respeto equiparable al de nuestro cutis. Si hidratamos cara y cuerpo después del baño, uñas y cutículas merecen beber de un elixir (o varios) creado expresamente para ellas, o inventado por nosotras. El caso es lucirlas sanas y brillantes. Si luego queremos un color u otro en función de nuestro outfit, una cita, entrevista de trabajo, reunión con amigas o un desengaño (los hay y siempre acaban por desbancar a nuestro color preferido hasta que se nos pase el disgusto), elegiremos el más adecuado para cada situación. Atentas, haced caso a estos consejos y estaréis listas para fascinar.

Empecemos por lo básico

Seamos sensatos. Lo primero que hay que hacer es cortarlas. Y debemos hacerlo sin excusa una vez por semana, o cada quince días. Dependerá del largo que elijamos. Cada siete días crecen de uno a tres milímetros. Mi consejo: coged vuestra agenda y anotar la fecha del último cortado para tenerlas siempre igual. Si no sois nada metódicas, otra opción es fijarse en ellas a diario, sin influencias temporales, y proceder según la curvatura que formen y su longitud deseada.

¡Ten a mano una lima!

Su limado es la segunda parte esencial. Nunca presentarán buen aspecto sin antes pasar por un buen taller de lijado. Su alisado, sin raspaduras, hará las delicias de aquel que acaricies melosamente sin importar el roce, suave o revoltoso. Cuadradas, redondas, picudas, ¡qué mas da! Lo importante es tener clara su forma. Otro consejo: saliros de vuestra zona de confort. Si sois atrevidos, la forma triangular acabada en punta os dará un aspecto felino de lo más conquistador. Nunca utilicéis el cortador de uñas; la fricción en exceso no solo produce escamas, induce a su rotura.

Merecen ser hidratadas. Debemos hacerlo tras su lavado. La humectación de una crema de manos evitará que se resequen favoreciendo su crecimiento. Aumentará su fortaleza y salud si no abusamos de los guantes ni del agua muy caliente. Si vas a la piscina, protégelas del cloro y si te tuestas al sol, recurre a su hidratación.

Tu gran secreto: la prebase

Disponible en perfumerías o droguerías, no solo les da un brillo particular,
al igual que en el rostro prolonga la vida del esmalte y evita su cuarteo. Si las ves amarillentas, puede haber varias razones que lo expliquen: que el esmalte dificulta su respiración (si, no tienen poros visibles pero ellas también se asfixian) al ser muy pigmentado y usado sin intervalos, que estén muy resecas (en ese caso olvidaste el paso tres, chorlito), que la edad avanzada se manifieste cruelmente como su espejo o bien que estés abusando del tabaco (mal asunto para el consumidor y su organismo, que luce avejentado). ¿Qué solución os damos? Remojamos las uñas en un diluído de pastillas efervescentes (no valen aspirinas) y agua. Esperamos media hora, secamos, hidratamos y evitamos esmaltes por unos días (en tiempos de continencia, apuesta por el brillo transparente). Como segunda opción: toma un algodón y frótalas con vinagre blanco. Verás que suavidad.

Jamás retires las cutículas; son nuestro escudo anti gérmenes. No da mala suerte pero se infectan. En su defecto, proponemos algún aceite removedor. Empújalas hacia afuera con sutileza mediante un palito de naranjo o cualquier alternativa estrecha no punzante.

La vaselina, tu mejor aliada

La mascarilla más recurrida y que nunca defrauda sería el petroleum jelly (también
nombrado vaselina). Masajea las zonas con tiento, igual que en la rutina de rostro y cabello, en movimientos circulares favoreciendo su penetración, aplica la hidratante y enfúndate unos guantes cien por cien algodón para dormir. A la mañana siguiente, suavidad y luminosidad naturales te harán repetir.

Do’s & don’ts más comunes

No las muerdas ni uses como abrelatas. Se ablandan y se
rompen antes. Tampoco abuses de la acetona, en su lugar, apuesta por los paños mojados en aceite. Como aporte vigorizante, pásate a la vitamina A. Presente en suplementos alimenticios, lácteos, vegetales, fruta (melón y albaricoque) y alimentos de origen animal (pescado, pollo, ternera y pavo), te ayudarán a recobrar su fortaleza y mocedad. Si prefieres un esmalte duradero, el vinagre blanco vuelve a ser tu fiel aliado. Un recipiente con agua y varios cubitos de hielo te ayudarán a secar la tinta cuando vas muy apurada. Tu secreto para endurecerlas será un producto milagro, gran denostado por su aroma, el ajo. El mismo, aplicado en forma de zumo dentro del esmalte, o machacado como pasta sobre las uñas, será tu secreto para curtirlas. Alternativas aparte, serían: la infusión de cola de caballo, mediante inmersión de quince minutos, o bien varias gotas de limón y yodo blanco mezcladas con ajo recién triturado; una prebase perfecta.

La nueva mascarilla de Elizabeth Arden

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Hablemos de la nueva mascarilla de Elizabeth Arden, toda una sorpresa para el sector cosmético y un buen aliciente de ventas para la firma neoyorquina. Dentro de su línea anti-edad más concentrada en activos, Prevage, la gama City Smart amplía el catálogo con una mascarilla peel off de doble acción. Podéis apreciar su packaging más abajo.

Mascarilla detoxificante City Smart

Mascarilla detoxificante City Smart de la gama Prevage

¡Resultado? Fuera impurezas! A eso dirige sus fuerzas la nueva City Smart Double Action Peel Off Mask. Esta mascarilla, de uso semanal, supone un refuerzo nocturno para las pieles más expuestas a la contaminación urbana. Sigue leyendo

Gabrielle Chanel, el nuevo perfume de Chanel

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Cuando todo parecía indicar que el Nº 5 continuaría siendo el eterno superventas en solitario, replanteamos nuestra teoría cuando… ¡voilá! Aparece en nuestras vidas Gabrielle Chanel, el nuevo perfume de Chanel. Con él, la maison revoluciona su línea de fragancias y concentra en su nuevo lanzamiento todas las bondades de su icono más osado, Gabrielle Chanel.

La nueva fragancia de Chanel

El nuevo perfume Gabrielle Chanel: mismo envase, distinto nombre

Tras varios años de logística, el nuevo frasco Chanel aterriza con novedades estéticas y aspiraciones de género. Sus paredes de cristal nunca han sido tan finas ni su etiqueta de igual volumen que el tapón, ahora presentado en lamé mate. La firma se inspira en sus tejidos de Alta Costura y el forro de su chaqueta más emblemática para revelar la intensa luz que desprende el nuevo envase biselado.

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