IEBSchool - La Escuela de los Negocios y los Emprendedores

Contenido destacado del mes

Venezuela: #SinPapelNoHayPeriódico, sin Periódicos no hay libertad

Nicolás Maduro se obstina en silenciar a la prensa nacional y extranjera mientras alienta el combate a la oposición “también en las redes sociales” No sólo de porras, tanques y mareas de “uniformados” está hecha la represión en Venezuela. La … [ leer más ]

Lo más leído

Tags

“Pajaritos” en la redacción: cuando las Redes Sociales se convierten en fuente

13 noviembre, 2013, en Periodismo digital, Redacción Periodística, Social Media por Aida Acitores de la Cruz
Tags: , , , ,

1 Star2 Stars3 Stars4 Stars5 Stars (No Ratings Yet)
Loading...

IMAGEN: Infocux TechnologiesFOTO: Infocux Technologies

Ni ruedas de prensa, ni notas oficiales, ni “patear la calle”. Las fuentes que manejan los periodistas ya nunca volverán a ser las mismas. O quizá sí, pero se expresarán de otra manera, usarán otros canales y nosotros, los profesionales de la información, deberemos aprender a acercarnos a ellas con acierto y rigor.

Un estudio de la Red de Agencias Independientes de Relaciones Públicas Oriella, cuyas conclusiones cita José Alfocea, se basaba en encuestas realizadas a 613 periodistas de un total de 16 países para constatar lo que ya intuíamos: el periodismo no sólo ha cambiado en los formatos y los géneros, sino también en el seno de las redacciones. De acuerdo con sus conclusiones, las redes sociales se han convertido en fuente de noticias habitual para el 55% de los profesionales de la información. De hecho, el 26% de ellos se sirve de fuentes de las redes sociales cuya identidad desconoce.

Fuentes que no sólo sirven para aproximarse al hecho noticiable, sino también para contrastarlo. El 43% contrasta sus noticias basándose en usuarios de redes sociales a los que conoce, y el 19% se atreve, incluso, a hacerlo con usuarios desconocidos.

Por otro lado, tal y como subraya Alfocea, cuatro de cada diez medios de comunicación tiene blogs escritos por periodistas, y en ellos, entre otros aspectos, destaca la multimedialidad. Se acabó aquello de que el redactor escribe, el fotoperiodista toma imágenes y el comunicador audiovisual las graba en su cámara. Hoy la tecnología es más simple y accesible, y eso nos obliga a mejorar e implementar nuestras habilidades profesionales para ser capaces de hacer de todo, en todo momento.

No cabe duda de que este nuevo entorno facilita la tarea si nuestro problema principal es la falta de tiempo: no hay que esperar a que nuestra fuente atienda nuestra llamada o nos reciba en su despacho, ya que a menudo se nos adelantará y escribirá ella misma su propio titular en Twitter.

Pero siempre que hay novedades, surgen problemas distintos a los que conocíamos. En Ecuador, Christian Espinosa explicaba en una entrevista al Diario La Hora cuáles son esos riesgos a los que nos debemos enfrentar.

Y el primero de ellos es el más fundamental: el rigor. «El usuario digital normalmente comparte primero y verifica después. Nosotros los periodistas estamos obligados a hacer el trabajo al revés», decía. Si bien el problema principal al que los periodistas se enfrentaban hace dos décadas era la falta de fuentes y datos, hoy el contexto es exactamente el contrario: hay que aprender a separar la paja del grano y recordar siempre que un mal paso puede ser fatal para la reputación del profesional y de su medio, pero también para el propio receptor si atendemos a la vocación de servicio público que debe tener este oficio.

Otra de las cuestiones que no suelen cuidarse desde esas nuevas redacciones es la propiedad intelectual en Internet. Y no sólo en lo que se refiere a las imágenes: hay que citar las fuentes y saber distinguir cuándo son de fiar.

Espinosa nos recuerda también que la propia idiosincrasia de las redes sociales exige interactividad, en la que los papeles de emisor y receptor se intercambian constantemente, enriqueciendo el flujo de información. Para facilitar este aspecto, surgen todo tipo de herramientas MashUp que nos ahorran tiempo a la hora de gestionar esas redes.

Por suerte para el futuro de nuestra profesión, la web 2.0 también nos regala nuevas herramientas que enriquecen nuestro trabajo, como Reportaro, una red social que pone en contacto a los periodistas con sus fuentes.

2 comentarios para “Pajaritos” en la redacción: cuando las Redes Sociales se convierten en fuente
  • La inmediatez de las redes tiene un doble problema: las fuentes son tan accesibles que se nos puede olvidar contrastarlas, o podemos creer que las hemos contrastado cuando únicamente hemos visto reproducida una réplica del mismo bulo o el mismo error. Contrastar es más cómodo y fácil en apariencia, pero resulta mucho más difícil hacerlo bien. Por otra parte, los propios medios deben seguir el ritmo frenético de las redes y cada vez se concede al periodista menos tiempo para contrastar. Así que acabamos cruzando los dedos y “produciendo” como locos para poder ganarnos la vida…

    • ¡Toda la razón! Se dice que los periodistas de guerra se juegan la vida para apenas ganársela. Cuando lo que está en juego es mucho menos importante que eso, como una cifra que baila un poco, por ejemplo, a muchos compañeros ni siquiera les tiembla el dedo cuando pulsan “Enter”. Así es muy difícil dignificar nuestro trabajo y, por tanto, también nuestros métodos…

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

comentarios para esta entrada